Terapias con frío y calor

La termoterapia es la aplicación de calor sobre el organismo con fines terapéuticos.

Para que un agente térmico se considere caliente debe estar entre los 34º y 36ºC como mínimo y el limite superior se fija respecto a la sensibilidad cutánea de cada persona.

Los efectos terapéuticos son:

  1. Efecto antiinflamatorio. (excepto en fases agudas)
  2. Efecto analgésico. Se obtiene a los pocos minutos de tratamiento. La intensidad depende del grado de temperatura, el tiempo y las condiciones de la persona.
  3. Efecto revulsivo. La termoterapia intensa local, produce un aumento de la circulación sanguínea, ayudando a prevenir y sanar patologías circulatorias.
  4. Efecto antiespasmódico. Actúa sobre los espasmos y las contracturas musculares.

La crioterapia es la aplicación de frío para el tratamiento de lesiones músculo-esqueléticas y el éxito de la rehabilitación.

Puedes conseguir una rehabilitación mas rápida con el tratamiento de crioterapia correcto.

En la fase aguda de una lesión, los objetivos son:

  • Evitar la formación de edemas.
  • Reducir el dolor.
  • Evitar espasmos musculares.

La aplicación debe ser inmediata. Por ello, debe haber siempre siempre bolsas de hielo en centros deportivos.

El hielo reduce el daño en el tejido y disminuye la importancia de la lesión hipóxica secundaria.

Debe aplicarse, al menos, durante 30 minutos intermitentes durante las siguientes 24-48 horas.

En la rehabilitación de la lesión:

  • Alivia el dolor.
  • Controla los espasmos musculares.
  • Permite el ejercicio curativo del miembro lesionado.

No se pueden sobrepasar los 10-15 minutos seguidos. Después, iniciamos el ejercicio activo, hasta el entumecimiento y volvemos a aplicar frío, antes de volver a iniciar el ejercicio.

En este caso, el frío debe aplicarse hasta la desaparición total de hemorragias o edemas y pueda mover el miembro sin dolor alguno.

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